El cliente tenía un cuadro eléctrico antiguo que había dejado de funcionar correctamente: sin estructura, con protecciones obsoletas y cableado desordenado que suponía un riesgo real para la instalación y la seguridad de las personas.
TEF sustituyó el cuadro por uno nuevo, bien estructurado y con las protecciones adecuadas: magnetotérmicos, diferenciales y etiquetado claro de cada circuito. Todo el cableado fue ordenado y fijado correctamente.
Instalación segura, funcional y con todos los circuitos identificados. El cliente pasó de un cuadro que fallaba a una solución fiable y legalizable, lista para cualquier revisión técnica.